{"id":115573,"date":"2020-11-20T14:57:28","date_gmt":"2020-11-20T14:57:28","guid":{"rendered":"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/blog\/?p=2129"},"modified":"2023-06-15T09:48:19","modified_gmt":"2023-06-15T09:48:19","slug":"la-levedad-del-leviatan-por-roberto-fratini","status":"publish","type":"blog","link":"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/es\/blog\/la-levedad-del-leviatan-por-roberto-fratini\/","title":{"rendered":"&#8216;La levedad del Leviat\u00e1n&#8217;, por Roberto Fratini"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em>Beauty remained for just a moment<br \/>\nthen returned gently to her starting position.<\/em><br \/>\n<em>(Robyn Orlin)<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">It was written I should be loyal<br \/>\n<em>to the nightmare of my choice.<br \/>\n<\/em>(Joseph Conrad, <em>Heart of Darkness<\/em>)<\/p>\n<p>Hay core\u00f3grafos que s\u00f3lo saben denotar. Y otros que no saben sino detonar. La cr\u00edtica francesa de los 90, que midi\u00f3 por primera vez la magnitud de la detonaci\u00f3n po\u00e9tica de Robyn Orlin, volvi\u00f3 tambi\u00e9n proverbial el barroquismo deliberado e artesanal, la holgada prolijidad de sus t\u00edtulos (trending topic, sin duda, de la creaci\u00f3n de finales del siglo &#8211; es suficiente pensar en Christian Rizzo -). En absoluto desalentada por las modas onom\u00e1sticas del nuevo milenio, los t\u00edtulos facundos de Orlin siguen dando fe de un discurso tan complejo que ser\u00eda mezquino acomodarlo en los apetitosos \u00ablogos\u00bb y hashtags de la po\u00e9tica millennial; o tan tr\u00e1gico, que coloquializarlo se antoja casi como un acto de prudencia.<\/p>\n<p>Hay dos maneras de pertenecer a una burgues\u00eda intelectual metropolitana: la primera y mayoritaria ser\u00eda instalarse en las medias verdades, las discreciones y mediocridades de la clase media &#8211; denot\u00e1ndolas -. La segunda es aprovechar su mediandad, su medialidad (cuando no su mediumnidad) como observatorio privilegiado y a la vez punto de fisi\u00f3n de las tensiones diametrales que desgarran una sociedad &#8211; deton\u00e1ndolas -. Blanca, jud\u00eda, hija de activistas antiapartheid, Robyn Orlin es en este aspecto una exponente muy at\u00edpica de aquella burgues\u00eda de Johannesburg, \u00abemergente\u00bb por definici\u00f3n, que asumi\u00f3 hist\u00f3ricamente el cometido no siempre grato de lidiar con las extraordinarias complejidades de una sociedad marcada por un pasado horrible (segregaci\u00f3n, colonialismo, miseria) y por un presente cargado de antagonismos (racismo, explotaci\u00f3n, homofobia, precarizaci\u00f3n); y de llevar a cabo esta operaci\u00f3n de anamnesis socio-\u00e9tica cuestionando en todo momento la inocencia de los medios la neutralidad de los medias. O de declarar simplemente que si la regla del colonialismo hab\u00eda sido la propiedad rasa de los medios de producci\u00f3n, el neocolonialismo cultural apunta sin duda a la propiedad de los medios de predicci\u00f3n; que, en el marco de las nuevas alienaciones, el prejuicio ata\u00f1e menos al pasado que al futuro; y que a la magia blanca de las representaciones medi\u00e1ticas de cariz occidental s\u00f3lo puede responderse con magia negra: el procedimiento suele ser impuro y, por lo menos, irritante (\u00aba national irritation\u00bb ha sido y sigue siendo el apodo de Orlyn en su pa\u00eds, donde ella y William Kentridge rivalizan en blasfemia). La multimedialidad \u00absucia\u00bb de las piezas de Robyn Orlin &#8211; rituales, todas ellas, de renegociaci\u00f3n po\u00e9tica del pasado &#8211; es un tratado inmejorable de descolonizaci\u00f3n del medio y marronnage cultural (marronnage &#8211; el gesto de los animales dom\u00e9sticos que vuelven a la vida salvaje, y que se utiliz\u00f3 para definir los esclavos escapados que hab\u00edan optado por reconstituir sus costumbres tribales en la clandestinidad): rastrea impensables posos de apartheid en el organigrama de las sociedades libres, y perge\u00f1a conjuros siempre nuevos de emancipaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por eso, y porque \u00c1frica del Sur es un reactor nuclear de infelicidades sociales y de equilibrios impensables, casi no hay pieza, en el sulfuroso repertorio de Orlin, que hable exclusiva y limpiamente de un tema o de su tema: el tema remitir\u00eda a un programa compacto, y Orlin es una implacable art\u00edfice de zappings maliciosos y reacciones en cadena. As\u00ed pues, m\u00e1s que hablar de \u00c1frica con medios occidentales, Orlin le ha cogido un gusto irreverente a hablar de Europa y de los medias europeos (la danza entre ellos) como un tema a tratar con maneras y medios africanos, en un acrob\u00e1tico cambio de perspectiva y de sintaxis; configurando un lujuriante hemisferio sur de los signos y significados: \u00c1frica menos como referente que como sistema variable de referencia (jungla, sabana, desierto, township de los modos y medios). \u00c1frica, de nuevo, menos como contenido general que como contenedor (demasiado a menudo) vertedero de formas que el primer mundo, no sabiendo c\u00f3mo darles una segunda vida, opt\u00f3 por musealizar. Como en When I Take off my Skin and Touch the Sky with my Nose, only then I Can See Little Voices Amusing Themselves (2006), donde Orlin, colaborando con cantantes l\u00edricos de etnia africana, realizaba una memorable resignificaci\u00f3n de las grandes arias del repertorio, y de las funciones simb\u00f3licas de la \u00f3pera occidental. O como en el proyecto Babysitting Series (2002-), dedicado a los guardianes de los mayores museos de occidente: a quienes &#8211; mayoritariamente inmigrantes o hijos de inmigrantes &#8211; en los santuarios museales del primer mundo velan como canguros sobre el sue\u00f1o indefenso, o la vida so\u00f1ada, la profec\u00eda diferida, de las obra maestras. La tradici\u00f3n de occidente vuelve a ser inmadura y desvalida. Los llamados mundo nuevos vuelven a ser custodios po\u00e9ticos, madres vicarias e int\u00e9rpretes at\u00e1vicas de todos aquellos mundos que, a fuerza de creerse viejos, se descubrieron decr\u00e9pitos. Abocada por destino a este juego de inversiones y superposiciones, la \u00fanica manera honrada de subvertir y tergiversar las jerarqu\u00edas de forma y signo, es por ende genuinamente queer: los universales no pueden m\u00e1s que traducirse en idiosincrasias absolutas, porque ser universales era su manera de complacer los poderes m\u00e1s diversos. As\u00ed es tambi\u00e9n And so You See&#8230;our Honorable Sky and Ever Enduring Sun&#8230;Can Only Be Consumed Slice by Slice (2017): una poli-performance a tema variable y protagonista \u00fanico, que deber\u00eda hablar del asesinato y violaci\u00f3n \u00abcorrectiva\u00bb de las ciudadanas lesbianas en la Rep\u00fablica sudafricana; que deber\u00eda hablar de los siete pecados capitales; pero termina hablando del cuerpo &#8211; o de un cuerpo &#8211; como encarnaci\u00f3n parad\u00f3jica de una libertad que es tambi\u00e9n opresi\u00f3n (de una opresi\u00f3n que es tambi\u00e9n libertad) &#8211; de un cuerpo que, navegando la mar de sonido del R\u00e9quiem de Mozart, se desentierra a si mismo como si desenterrara festivamente el cad\u00e1ver de occidente y de sus poderes. Es el cuerpo-paisaje, literalmente incontenible, de Albert Ibokwe Khoza, \u00e9l mismo una acumulaci\u00f3n contradictoria de marginalidades y poderes &#8211; o de poderes marginales y marginalidades potenciales: performer, gay, negro, obeso, acad\u00e9mico, cristiano, \u00absangoma\u00bb (curandero). Ibokwe Khoza es de hecho tan contempor\u00e1neo que se antoja invenciblemente arcaico. Antes de fundar su monarqu\u00eda carnal en la po\u00e9tica de Robyn Orlin, hab\u00eda dejado una huella imborrable en el trabajo de los menos complacientes entre los core\u00f3grafos africanos y angloafricanos (Gys Vilious, Warona Seane, Kabi Thulo, Tsepo Wamamatu, Mwenya Kabwe, entre otros). Personificaci\u00f3n sacramental y terrible de una continente queer, hecho de estratos y pieles, excesos de carne y excesos de la carne, envoltorios triviales y libreas suntuosas, pl\u00e1stico y plumas de pavo real, Albert Ibokwe Khoza es la versi\u00f3n m\u00e1s extrema de un r\u00e9gimen estratigr\u00e1fico del cuerpo y de la identidad en el que coinciden los mejores purgatorios visuales de la performance queer y transgender de los \u00faltimos a\u00f1os (de Phia M\u00e9nard a Andreas Constantinou, de Ivo Dimchev a Euripides Laskaridis, de Fran\u00e7ois Chaignaud a Marlene Montero). Y como del envoltorio no sabremos nunca si es piel o vestido &#8211; y de la carne no sabremos nunca si es signo o rebeli\u00f3n &#8211; su mensaje ser\u00e1 siempre, rigurosamente, ambivalente: envuelto en fajas de algod\u00f3n como un Marat asesinado, no sabremos nunca si el performer encarna la \u00e9pica de la revoluci\u00f3n o sus violentos desenga\u00f1os, la lozan\u00eda de la causa o sus enfermedades. \u00c1frica, aqu\u00ed, no es ni simple ni desnuda, como fue en las utop\u00edas de los primitivistas de toda cala\u00f1a: se desviste para vestirse de su complicada impudicia, triunfal y abyecta, como de una armadura, de un atuendo guerresco, o de una parafernalia drag: nunca simplemente tiranizada, sino ducha en parodiar la tiran\u00eda del primer mundo exhibiendo el cat\u00e1logo fantasmag\u00f3rico de sus propios tiranos aut\u00f3ctonos y se\u00f1ores de la guerra (de Idi Amin a Jean-Bedel Bokassa), delirantes y antrop\u00f3fagos &#8211; nuevos leviatanes, todos ellos, devoradores obesos de vidas y juventudes -. Retratos siniestros, de una autofagia de \u00c1frica, abocada por el neocolonialismo a tentaciones permanentes de autodestrucci\u00f3n. Conseguir que la cosmovisi\u00f3n queer se convirtiese en un ap\u00f3logo sobre la identidad de \u00c1frica como reflejo carnal, deformado y disidente de opresiones importadas, es el mayor acierto po\u00e9tico de And so you see&#8230;, donde aquella identidad (la de \u00c1frica, la del performer) termina por parecerse a un sacramento \u00edntimo, la ceremonia blasfema del vendaje y acicalamiento de un coraz\u00f3n de tiniebla, de un oscuro n\u00facleo del ser y del poder. Ceremonia, tambi\u00e9n, de uso y abuso del medio (la c\u00e1mara, la pantalla), que m\u00e1s que articular una escenograf\u00eda virtual, convierte en escenograf\u00eda, aument\u00e1ndolo, el cuerpo imponente del performer, puesto casi siempre de espaldas al p\u00fablico, como un rey tribal (y como los poderes constituidos en general), en una relaci\u00f3n de seducci\u00f3n casi pornogr\u00e1fica con la c\u00e1mara que le ayuda a hipertrofiarse. Lo veremos a menudo, como por una c\u00e1mara de CCTV, en una restituci\u00f3n cenital, extraordinaria met\u00e1fora \u00f3ptica de nuestro modo de observar \u00c1frica como la observar\u00eda dios, en la generalidad enga\u00f1osa del GPS. Y lo veremos hundirse tras el respaldo de su sill\u00f3n (el mobiliario fetiche, el bastidor som\u00e1tico de cierta performance queer), como en un trono casero, o como en el vientre de esa magna mater devoratrix que es la butaca colapsada de cada interior burgu\u00e9s.<\/p>\n<p>Un buen ejemplo del tipo de complejidad pol\u00edtica que se despliega en esta performance: Albert Ibokwe invitando Vladimir Putin a una ceremonia danzante de cortejo y apareamiento, y alardeando de armas que son de finalmente una reinterpretaci\u00f3n queer de ciertos aderezos \u00e9tnicos, entre vestimenta tribal y bisuter\u00eda barata; Albert Ibokwe reivindicando una soberan\u00eda parad\u00f3jica y alternativa, que podr\u00eda ser la de ciertas monarqu\u00edas delirantes (cu\u00e1l no lo es) de la reciente historia africana, o la de una Drag Nubian Queen. And So You See&#8230; es esta psicodelia ideol\u00f3gica: un universo queer, suspendido entre conflicto y ornamento, en el que se superponen vertiginosamente temas de g\u00e9nero, de raza y de clase, temas de micropol\u00edtica cotidiana y de pol\u00edtica global: relativiz\u00e1ndolos, la gran sombra deformada del performer en la pantalla consigue magnificarlos como un conjunto inextricable. La experiencia de observar Albert Ibokwe redundarse en los pliegues y michelines de un mensaje literalmente incontenible, nos recuerda en todo momento que observar las contradicciones de la sociedad africana significa hundirse en el cuerpo decorado (o en el cuerpo-decorado) que, oscuramente, las encarna todas. Es por ende esencialmente africano el m\u00e1s esencial de los axiomas queer: el ornamento como manufactura de identidad y m\u00e1quina de guerra. Resignificar ese ornamento resulta mucho m\u00e1s pol\u00edticamente t\u00f3xico que simplemente eliminarlo en busca de una austeridad que es la \u00faltima perversi\u00f3n de las sociedades de la sobreabundancia. \u00bfAcaso no consist\u00eda en una acci\u00f3n de este estilo el primer escandaloso solo de Orlin, Rock my Tutu (2001), donde durante una hora se limitaba a extraer y manejar cintas de sat\u00edn para deconstruir las ideolog\u00edas som\u00e1ticas del ballet cl\u00e1sico?<\/p>\n<p>Y como el ornamento, el envoltorio es la membrana, la fascia por la que corren todas las transfiguraciones del sentido; como en la seda del capullo adviene la m\u00e1s inquietante de las transformaciones, toda la ceremonia cruda, la toilette pol\u00edtica de Albert Ibokwe se halla vertebrada por la met\u00e1fora de la cris\u00e1lida, la misma que ha estado en el centro de los recientes mitos pop y queer de transformaci\u00f3n som\u00e1tica y de despegue an\u00edmico (del Buffalo Bill de El silencio de los corderos a Koke Armero). Esta paradoja (la obesidad de una mariposa, la gordura del ave del para\u00edso, lo sublime de la abyecci\u00f3n, las debilidades del poder absoluto) desconoce toda mediaci\u00f3n, todo discurso, todo equilibrio. La carne es su \u00fanico medio. Entre agudos de soprano (un ave herida) y estertores baritonales (un rey moribundo) se consuma, con la performance, la \u00faltima metamorfosis de Albert Ibokwe en gran p\u00e1jaro azul (l&#8217;oiseau bleau, s\u00edmbolo at\u00e1vico de la felicidad, emblema de la danza occidental y de su ligereza levemente ex\u00f3tica, cuando a interpretarla era el cuerpo &#8211; queer avant la lettre &#8211; de Vaslav Nijinsky), en cuyo vientre se inscribe, como una \u00faltima nota del r\u00e9quiem, la fotograf\u00eda de un an\u00f3nimo ni\u00f1o soldado, de muchos que ahora mismo, en alg\u00fan lugar de \u00c1frica, devora el Leviat\u00e1n.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Roberto Fratini<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/espectacle\/africa-moment-and-so-you-see-our-honorable-blue-sky-and-ever-enduring-sun-can-only-be-consumed-slice-by-slice\/\"><span style=\"color: #0000ff;\">ROBYN ORLIN I ALBERT KHOZA presenten &#8216;And so you see&#8230; our honorable blue sky and ever enduring sun&#8230; can only be consumed slice by slice&#8230;&#8217; (AFRICA MOMENT) al Mercat de les Flors els dies 18 i 19 de desembre de 2020<\/span><\/a><\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda:<\/strong><\/p>\n<p>Roberto FRATINI, A Contracuento. La danza y las derivas del narrar, Barcelona: Mercat de les Flors, 2009.<\/p>\n<p>Sharon FRIEDMAN, Post-apartheid Dance. Many Bodies, Many Voices, Many Stories, Cambridge Scholarship Publishing, 2013.<\/p>\n<p>Amelia JONES, In Between Subjects.A Critical Genealogy of Queer Performance, New York: Routledge, 2020.<\/p>\n<p>Brenna MUNRO, South Africa and the Dream of Love to Come. Queer Sexuality and the Struggle for Freedom, Chicago: University of Minnesota Press, 2012.<\/p>\n<p>S.N. NYECK (ed.), The Routledge Handbook of Queer African Studies, New York: Routledge, 2019.<\/p>\n<p>Jacques SOULILLOU, Le d\u00e9coratif, Paris: Klincksieck, 2000.<\/p>\n<p>Jacques SOULILLOU, Le livre de l&#8217;ornement et de la guerre, Marseille: Parenth\u00e8ses, 2003.<\/p>\n<p>Georges VIGARELLO, Las metamorfosis de la grasa. Historia de la obesidad desde la Edad Media al siglo XX, Madrid: Pen\u00ednsula\/Planeta, 2011.<\/p>\n<p><strong>Links v\u00eddeo:<\/strong><\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/MRS1mR19lIc\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe> (Extracto Fran\u00e7ois Chaignaud, Dumy Moy, 2013)<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/uQl5phXxLJk\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe> (Teaser Phia M\u00e9nard, Vortex, 2012)<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/rq4lKMWwPYg\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe> (Extracto Koke Armero, Cris\u00e1lida, 2013)<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/player.vimeo.com\/video\/223750461?color=ff6a00&amp;portrait=0\" width=\"640\" height=\"360\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p>(Teaser Euripides Laskaridis, Titans, 2017)<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/vimeo.com\/200893682\/a4f17bf681\"><span style=\"color: #0000ff;\">https:\/\/vimeo.com\/200893682\/a4f17bf681<\/span> <\/a>(v\u00eddeo integral And so You See&#8230;Our Honorable Sky and Ever Enduring Sun&#8230;Can Only be Consumed Slice by Slice, 2017)<\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff;\"><a style=\"color: #0000ff;\" href=\"https:\/\/www.himherandit.com\/woman-woman\">https:\/\/www.himherandit.com\/woman-woman<\/a><\/span>\u00a0 (Teaser Andreas Constantinou, WoMAN, 2017)<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=jlk1X3HNOKo&amp;has_verified=1\"><span style=\"color: #0000ff;\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=jlk1X3HNOKo&amp;has_verified=1<\/span> <\/a>(extracto Ivo Dimchev, Lili Handel, 2004)<\/p>\n<p><strong>Links de inter\u00e9s:<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/masdearte.com\/william-kentridge-cccb\/\"><span style=\"color: #0000ff;\">https:\/\/masdearte.com\/william-kentridge-cccb\/<\/span><\/a> (rese\u00f1a Masdearte \u00abWilliam Kentridge. Lo que no est\u00e1 dibujado\u00bb, CCCB, 2020)<\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff;\"><a style=\"color: #0000ff;\" href=\"https:\/\/artsequator.com\/review-ibokwe-khoza-sifa-2017\/\">https:\/\/artsequator.com\/review-ibokwe-khoza-sifa-2017\/<\/a><\/span> (Felipe Cervera, \u00abThe Irrational is in the Eye of the Beholder\u00bb, Artsequator, 2017)<\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff;\"><a style=\"color: #0000ff;\" href=\"https:\/\/open.uct.ac.za\/bitstream\/handle\/11427\/12878\/thesis_hum_2014_katzke_cj.pdf?sequence=1&amp;isAllowed=y\">https:\/\/open.uct.ac.za\/bitstream\/handle\/11427\/12878\/thesis_hum_2014_katzke_cj.pdf?sequence=1&amp;isAllowed=y<\/a><\/span> (Ensayo PDF, Cecilia Johanna Katzke, \u00abProbing the POlitics of the Female Body: Robyn Orlin&#8217;s Deconstruction of the Classical Ballet Canon\u00bb)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los t\u00edtulos facundos de Robyn Orlin siguen dando fe de un discurso tan complejo que ser\u00eda mezquino acomodarlo en los apetitosos hashtags de la po\u00e9tica millennial<\/p>\n","protected":false},"featured_media":115597,"template":"","categoria":[6920],"etiqueta_blog":[6857,6817,6484,6925,6926],"class_list":["post-115573","blog","type-blog","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","categoria-temporada-2020-21","etiqueta_blog-africa","etiqueta_blog-gender","etiqueta_blog-performance","etiqueta_blog-poscolonialismo","etiqueta_blog-republica-surafricana"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v22.6 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>&#039;La levedad del Leviat\u00e1n&#039;, por Roberto Fratini<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"Los t\u00edtulos facundos de Robyn Orlin siguen dando fe de un discurso tan complejo que ser\u00eda mezquino acomodarlo en los apetitosos hashtags de la po\u00e9tica millennial\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/es\/blog\/la-levedad-del-leviatan-por-roberto-fratini\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"&#039;La levedad del Leviat\u00e1n&#039;, por Roberto Fratini\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Los t\u00edtulos facundos de Robyn Orlin siguen dando fe de un discurso tan complejo que ser\u00eda mezquino acomodarlo en los apetitosos hashtags de la po\u00e9tica millennial\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/es\/blog\/la-levedad-del-leviatan-por-roberto-fratini\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Mercat de les Flors\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2023-06-15T09:48:19+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/blog-robyn-orlin.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"385\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"140\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"12 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/es\/blog\/la-levedad-del-leviatan-por-roberto-fratini\/\",\"url\":\"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/es\/blog\/la-levedad-del-leviatan-por-roberto-fratini\/\",\"name\":\"'La levedad del Leviat\u00e1n', por Roberto Fratini\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/es\/blog\/la-levedad-del-leviatan-por-roberto-fratini\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/es\/blog\/la-levedad-del-leviatan-por-roberto-fratini\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/blog-robyn-orlin.jpg\",\"datePublished\":\"2020-11-20T14:57:28+00:00\",\"dateModified\":\"2023-06-15T09:48:19+00:00\",\"description\":\"Los t\u00edtulos facundos de Robyn Orlin siguen dando fe de un discurso tan complejo que ser\u00eda mezquino acomodarlo en los apetitosos hashtags de la po\u00e9tica millennial\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/es\/blog\/la-levedad-del-leviatan-por-roberto-fratini\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/es\/blog\/la-levedad-del-leviatan-por-roberto-fratini\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/es\/blog\/la-levedad-del-leviatan-por-roberto-fratini\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/blog-robyn-orlin.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/blog-robyn-orlin.jpg\",\"width\":385,\"height\":140},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/es\/blog\/la-levedad-del-leviatan-por-roberto-fratini\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"&#8216;La levedad del Leviat\u00e1n&#8217;, por Roberto Fratini\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/es\/\",\"name\":\"Mercat de les Flors\",\"description\":\"\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":\"required name=search_term_string\"}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/es\/#organization\",\"name\":\"Mercat de les Flors\",\"url\":\"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/header-logo.svg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/header-logo.svg\",\"width\":1,\"height\":1,\"caption\":\"Mercat de les Flors\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"}}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"'La levedad del Leviat\u00e1n', por Roberto Fratini","description":"Los t\u00edtulos facundos de Robyn Orlin siguen dando fe de un discurso tan complejo que ser\u00eda mezquino acomodarlo en los apetitosos hashtags de la po\u00e9tica millennial","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/es\/blog\/la-levedad-del-leviatan-por-roberto-fratini\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"'La levedad del Leviat\u00e1n', por Roberto Fratini","og_description":"Los t\u00edtulos facundos de Robyn Orlin siguen dando fe de un discurso tan complejo que ser\u00eda mezquino acomodarlo en los apetitosos hashtags de la po\u00e9tica millennial","og_url":"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/es\/blog\/la-levedad-del-leviatan-por-roberto-fratini\/","og_site_name":"Mercat de les Flors","article_modified_time":"2023-06-15T09:48:19+00:00","og_image":[{"width":385,"height":140,"url":"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/blog-robyn-orlin.jpg","type":"image\/jpeg"}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Tiempo de lectura":"12 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/es\/blog\/la-levedad-del-leviatan-por-roberto-fratini\/","url":"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/es\/blog\/la-levedad-del-leviatan-por-roberto-fratini\/","name":"'La levedad del Leviat\u00e1n', por Roberto Fratini","isPartOf":{"@id":"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/es\/blog\/la-levedad-del-leviatan-por-roberto-fratini\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/es\/blog\/la-levedad-del-leviatan-por-roberto-fratini\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/blog-robyn-orlin.jpg","datePublished":"2020-11-20T14:57:28+00:00","dateModified":"2023-06-15T09:48:19+00:00","description":"Los t\u00edtulos facundos de Robyn Orlin siguen dando fe de un discurso tan complejo que ser\u00eda mezquino acomodarlo en los apetitosos hashtags de la po\u00e9tica millennial","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/es\/blog\/la-levedad-del-leviatan-por-roberto-fratini\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/develop.mercatflors.cat\/es\/blog\/la-levedad-del-leviatan-por-roberto-fratini\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/es\/blog\/la-levedad-del-leviatan-por-roberto-fratini\/#primaryimage","url":"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/blog-robyn-orlin.jpg","contentUrl":"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/blog-robyn-orlin.jpg","width":385,"height":140},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/es\/blog\/la-levedad-del-leviatan-por-roberto-fratini\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"&#8216;La levedad del Leviat\u00e1n&#8217;, por Roberto Fratini"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/es\/#website","url":"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/es\/","name":"Mercat de les Flors","description":"","publisher":{"@id":"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":"required name=search_term_string"}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/es\/#organization","name":"Mercat de les Flors","url":"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/header-logo.svg","contentUrl":"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/header-logo.svg","width":1,"height":1,"caption":"Mercat de les Flors"},"image":{"@id":"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"}}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/blog\/115573","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/blog"}],"about":[{"href":"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/blog"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/115597"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=115573"}],"wp:term":[{"taxonomy":"categoria","embeddable":true,"href":"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categoria?post=115573"},{"taxonomy":"etiqueta_blog","embeddable":true,"href":"https:\/\/develop.mercatflors.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/etiqueta_blog?post=115573"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}